Cinco paradas gastronómicas en Nueva Zelanda

Fotos de María Pellicer
Cinco paradas gastronómicas en Nueva Zelanda
En Auckland, Taupo, Queenstown y Hawke Bay. 
Julio 7, 14
Fotografías por:

1. Depot, Auckland

Justo en el corazón de Auckland, junto a The Sky Tower, el chef Al Brown tiene dos locales para probarle a cualquier turista recién llegado que en Nueva Zelanda se come bien, muy bien. En Depot la comida es de temporada, y para compartir con amigos. En The Federal, el local contiguo, el estilo NY deli artesanal tiene opciones para todos los gustos. Buenos ingredientes, bien preparados, ése es el secreto.

2. Huka Lodge, Taupo

No se trata nada más de las cenas de seis tiempos y los ingredientes de la mejor calidad sino de que los huéspedes pueden elegir cada día un lugar distinto para disfrutar de su cena: en un jardín, en un patio, con vista al río o en la intimidad de su terraza. La mejor parte sigue siendo despertar a disfrutar un verdadero desayuno de lujo.

3. Amisfield Winery, Queenstown

Esta bodega, que produce Pinot Noir y una variedad de blancos que van del Riesling al Sauvignon Blanc, es parada obligada por su bistro, que durante los meses de calor sirve a los comensales en una terraza con vista a los viñedos. La comida es terrenal: carnes y pescados preparados al horno o a las brasas para compartir. Y desde luego, la idea es aprovechar y disfrutar los vinos in situ.

4. Fergburger, Queenstown

Cuando uno pasa delante de este local se pregunta, ¿y aquí, qué regalan? No importa la hora, ni el clima, siempre hay gente esperando una hamburguesa. El resultado de la espera: dos gigantescos buns de pan fresco, con un generoso pedazo de carne y, dependiendo del gusto, queso, tocino y otras locuras. El tamaño y la calidad de la carne son la clave. Y para poder disfrutar una, con calma, mejor elegir un horario extraño para hacer la visita (o llamar por teléfono y hacer el pedido.)

5. Clearview, Hawke Bay

Tim, el dueño de esta pequeña bodega —ganadora de varios premios— recibe a los visitantes de su propiedad y si tiene tiempo, los acompaña a hacer un recorrido. En el restaurante, el pan es fresco, con dips para acompañarlo mientras llegan los platos fuertes que pueden ser carnes o pescados, todo fresco y con buen vino de acompañamiento (el Chardonnay es la estrella).