Básicos en París: Nose

Básicos en París: Nose
La boutique Nose es uno de los pocos lugares donde es posible oler perfumes y beber champagne.

El perfume perfecto no es cualquier cosa: esa fragancia que queda como anillo al dedo, que se convierte en algo personal, en una insignia. Una fragancia que nos distingue de los demás y que nos hace sentir más cómodos. El perfume perfecto no es algo de poca seriedad, y en Nose, en París, lo saben. 

Este nuevo concepto de boutique busca la máxima personalización de tu fragancia acorde a los gustos y la química del cuerpo. La boutique reúne las tradiciones del perfume francés con la tecnología. Al llegar, se responde un cuestionario (que se puede realizar previamente en su página de internet) en el que se identifican los tonos, mezclas y aromas que más te gustan. Con base a las respuestas, el sistema arroja una serie de productos que se recomiendan según los gustos. 

También se puede descargar su aplicación, hacer ahí mismo la prueba y hacer un pedido por internet. Se pueden pedir unos perfumes muestra por sólo diez euros, y si gusta, ir a comprar la botella completa o pedirla. Sus creadores presumen ser los únicos en enfocarse en los clientes y no en los olores ligados a una firma de renombre o un famoso diseñador. En sus instalaciones dan siempre atención personalizada con expertos que orientan al elegir un perfume.      

Además de poder encontrar tu fragancia ideal, se puede agendar una “cata” de perfumes, una experiencia en la que se aprende sobre el mundo de la perfumería y el trabajo de las “narices”, y en la que eventualmente se podrán identificar los aromas que van más con tu personalidad; todo, mientras se bebe una copa de champagne. 

¿Por qué Nose?: “Nose” –o perfumista– es como se le conoce a las personas que desarrollan su sentido del olfato para crear nuevas mezclas y aromas. Durante años entrenan a su nariz para mezclar olores únicos. 

 

Un dato curioso

El perfume L’Air de Panache, con el que Monsieur Gustave conquista a todas sus huéspedes en la película El gran hotel Budapest, fue creado por el director de cine Wes Anderson y esta perfumería. Lo definen como el olor de los dandies: rosas, jazmín, hierba y, por supuesto, un toque de manzana verde. Este producto no se vende, pero está expuesto en la tienda. 

 

Tres perfumes a probar

En esta concept store  hay más de 500 opciones de distintas marcas independientes y firmas exclusivas, que difícilmente venden en los grandes almacenes o las perfumerías ordinarias. 

Cruel Intentions by Kilian: Una fragancia inspirada en la calidez de la madera con notas balsámicas.

 

Kedu by Memo: Hecho de mandarina y pomelo, para hombres y mujeres, inspirado en los exóticos aromas de Indonesia. 

 

Acqua Santa by Linari: Es una fragancia para hombre y mujer, con notas de bergamota, cilantro y jazmín.

Básicos en París: Nose
La boutique Nose es uno de los pocos lugares donde es posible oler perfumes y beber champagne.
Junio 25, 14
Fotografías por:

El perfume perfecto no es cualquier cosa: esa fragancia que queda como anillo al dedo, que se convierte en algo personal, en una insignia. Una fragancia que nos distingue de los demás y que nos hace sentir más cómodos. El perfume perfecto no es algo de poca seriedad, y en Nose, en París, lo saben. 

Este nuevo concepto de boutique busca la máxima personalización de tu fragancia acorde a los gustos y la química del cuerpo. La boutique reúne las tradiciones del perfume francés con la tecnología. Al llegar, se responde un cuestionario (que se puede realizar previamente en su página de internet) en el que se identifican los tonos, mezclas y aromas que más te gustan. Con base a las respuestas, el sistema arroja una serie de productos que se recomiendan según los gustos. 

También se puede descargar su aplicación, hacer ahí mismo la prueba y hacer un pedido por internet. Se pueden pedir unos perfumes muestra por sólo diez euros, y si gusta, ir a comprar la botella completa o pedirla. Sus creadores presumen ser los únicos en enfocarse en los clientes y no en los olores ligados a una firma de renombre o un famoso diseñador. En sus instalaciones dan siempre atención personalizada con expertos que orientan al elegir un perfume.      

Además de poder encontrar tu fragancia ideal, se puede agendar una “cata” de perfumes, una experiencia en la que se aprende sobre el mundo de la perfumería y el trabajo de las “narices”, y en la que eventualmente se podrán identificar los aromas que van más con tu personalidad; todo, mientras se bebe una copa de champagne. 

¿Por qué Nose?: “Nose” –o perfumista– es como se le conoce a las personas que desarrollan su sentido del olfato para crear nuevas mezclas y aromas. Durante años entrenan a su nariz para mezclar olores únicos. 

 

Un dato curioso

El perfume L’Air de Panache, con el que Monsieur Gustave conquista a todas sus huéspedes en la película El gran hotel Budapest, fue creado por el director de cine Wes Anderson y esta perfumería. Lo definen como el olor de los dandies: rosas, jazmín, hierba y, por supuesto, un toque de manzana verde. Este producto no se vende, pero está expuesto en la tienda. 

 

Tres perfumes a probar

En esta concept store  hay más de 500 opciones de distintas marcas independientes y firmas exclusivas, que difícilmente venden en los grandes almacenes o las perfumerías ordinarias. 

  • Cruel Intentions by Kilian: Una fragancia inspirada en la calidez de la madera con notas balsámicas.

 

  • Kedu by Memo: Hecho de mandarina y pomelo, para hombres y mujeres, inspirado en los exóticos aromas de Indonesia. 

 

  • Acqua Santa by Linari: Es una fragancia para hombre y mujer, con notas de bergamota, cilantro y jazmín.