Casa La Roche, Fundación Le Corbusier

Casa La Roche, Fundación Le Corbusier
Para hablar del aporte de Le Corbusier a la nueva arquitectura se debe empezar por esta casa. 
Diciembre 8, 14
Fotografías por:

Jasmin es el nombre de la estación del metro —de la línea 9 que corre hacia Pont de Sèvres— y cuando uno sale a la superficie se topa con una zona cien por ciento residencial, silenciosa y pasiva. Hay un pequeño café que esconde la poca actividad del barrio, con las señoras que llevan su carrito del mercado lleno, que toman un café o una copa de vino antes de llegar a casa.

 

Es aquí, entre calles arboladas y edificios bajos, donde en 1923 Le Corbusier emprendió junto a Pierre Jeanneret su tercer proyecto en París: una casa para el banquero suizo Raoul La Roche. Esta obra muestra por primera vez los cinco principios de la nueva arquitectura que se convertirían en una filosofía: la planta abierta, la fachada libre, el techo como un espacio útil, las ventanas amplias, rectangulares y el uso de pilares.

 

La Roche era coleccionista de arte —tenía piezas de Gris, Braque y Picasso, entre otros— y quería una casa que también funcionara como galería para sus cuadros. Fue así como los arquitectos suizos crearon esta casa-estudio-galería que sintetiza todos los principios de la revolución arquitectónica.

 

Hoy, escondida en el Arr. 16, esta casa es la sede de la Fundación Le Corbusier y recibe a amantes de la arquitectura de todo el mundo. Rampas, cubos que conectan las estancias y amplios ventanales recuerdan a la que años más tarde sería su obra maestra: la Villa Savoye, en las afueras de París. Pero todo tiene que empezar en algún lado, y el equipo de Le Corbusier y Janneret empezó aquí. La próxima vez que estés en París, ésta debería ser la primera parada de la lista.

 

 

La casa está suspendida sobre un sistema de pilotes, uno de los principios básicos de la nueva arquitectura.

 

Los grandes ventanales tienen un efecto muy claro en los espacios, llenan de luz el interior e incorporan los exteriores.

 

La galería tiene un espacio dedicado a los cuadros del coleccionista.

 

Se utilizan rampas en lugar de escaleras.