Postales de la costa Amalfitana

Postales de la costa Amalfitana
Destino predilecto de los jetseteros, acantilados llenos de historia, cultura, gastronomía y también, tiendas de lujo.

Positano

A una hora de Nápoles, y después de un viaje por estrechas carreteras que atraviesan Pompeya y el Vesubio, se encuentra Positano. También es posible llegar por el mar, desde el puerto de Nápoles, en un yate privado que permite disfrutar las vistas de la costa. El pueblito ofrece experiencias culturales e históricas, además de la posibilidad de no hacer más que tirarse a tomar sol. En 1962, Carlo Cinque, Carlino para los amigos, levantó con sus propias manos las 33 habitaciones de Il San Pietro, en Positano. Su ubicación había cautivado a Carlino desde niño. Era allí mismo donde solía jugar y decir, “aquí quiero vivir y construir un hotel”. La propiedad está distribuida entre desfiladeros rocosos con vistas deslumbrantes de la costa Amalfitana. Tienen huertos con los que se abastecen sus restaurantes, ofreciendo productos controlados y orgánicos, lo cual enriquece la calidad de sus menús. 

 

Ravello

Ravello es un destino exclusivo en las montañas de la costa Amalfitana, cuyas vistas son tal vez las más espectaculares. Pero este pueblito también es muy conocido por su festival de música clásica, el cual se lleva a cabo cada año de junio a septiembre. Las mejores vistas de la Costa Amalfitana se disfrutan en el hotel Palazzo Avino. El hotel es familiar, y la cabeza del equipo, Mariella Avino, se encarga de la dirección. Con su restaurante dos estrellas Michellin, un bar con 50 variedades de martinis, spa y alberca con vista a las montañas, y el mar como telón de fondo, el hotel es sin duda un espacio perfecto para descansar. 

 

Capri

Para llegar a la isla existen dos opciones: por agua, lo más común es hacer el recorrido en un ferry desde cualquier puerto de la costa o, si no, en un yate privado; la otra opción es por aire, en helicóptero. Capri es un destino turístico rodeado de imponentes acantilados, varias grutas y farallones. Navegando por las orillas de la isla se puede disfrutar del particular paisaje geológico. La famosa Gruta Azul es una de las atracciones turísticas más importantes de la isla, pero su popularidad viene de mucho antes, cuando el Emperador Tiberio la usaba de alberca personal. La piazzetta central de Capri está llena de exclusivas boutiques, buenos restaurantes y cafés. Si hay un lugar donde dan ganas de tener un barco propio, es sin duda Capri. Para moverse de la isla a la costa hay gran cantidad de opciones, desde ferry hasta helicóptero, pero nada es más placentero que una jornada en yate privado. Muchos de los hoteles de la zona ofrecen a sus huéspedes la posibilidad de darse el gusto y, sin duda, vale la pena.

 

Anacapri

En griego antiguo “ana” significa “arriba o encima de”. Anacapri es la parte alta de la isla, ubicada en la parte oeste, 150 metros más arriba. En el centro histórico de Anacapri se encuentra la Piazza San Nicolla, con la iglesia de San Michelle y el museo Casa Rossa, con una colección permanente que ofrece antiguos paisajes de la isla, además de tres antiguas esculturas Romanas encontradas en la Gruta Azul en 1964. El paseo obligado para los turistas es la Gruta Azul pero se pueden explorar otros rincones menos concurridos.

 

Ischia

A diferencia de Capri, Ischia tiene playas arenosas y extensas. Es mundialmente famosa por sus aguas termales, sus largas playas, por el icónico castillo Aragonese pero, sobre todo, por la calidad de sus vinos. Desde la época de los griegos, la cultura del vino ha estado en el corazón de sus habitantes, debido a su tierra volcánica, rica en minerales, la cercanía con el mar y el sol. Fueron los Romanos quienes bautizaron a la isla como “Enaria”, que significa “Tierra de vino”. En Ischia, Terme Manzi Hotel & Spa ofrece, además de aguas termales y habitaciones de lujo, uno de los restaurantes más espectaculares del área. Se trata de Il Mosaico, del chef Nino Di Costanzo. Cada plato cuenta una historia, y cenar aquí es una experiencia completa. Un postre (izquierda) puede hablar, por ejemplo, de los íconos de Nápoles, como podrían ser la basura y  Maradona. Para disfrutar al máximo, lo mejor es reservar una de sus tres mesas en plena cocina y no perderse la acción detrás de cada plato.

 

CINCO hoteles para sentirse en casa

1. Hotel Capri Tiberio Palace 

El arquitecto y decorador Giampiero Panepinto creó un ambiente ecléctico para este joven hotel: luz en terrazas, bar, alberca y restaurante, y por otro lado, oscuridad en elevadores, pasillos y cuartos. La decoración está llena de souvenirs para viajeros, con mucha atención en los colores típicos de Capri (azul, blanco, turquesa). Tienen además una colección de libros y la única boutique Taschen de la isla. El hotel tiene dos cocinas: una kosher y otra tradicional. 

 

2. Villa San Giacomo

La villa privada ocupa un edificio original de 1741 y se ubica en el distrito más antiguo de Positano: Liparlati. Ideal para los que viajan en grupos grandes. La propiedad recuerda más a un museo que a un hotel, y ofrece además una buenísima propuesta gastronómica con hermosas vistas. 

 

3. Capri Palace Hotel

Además de habitaciones para sus huéspedes, el Capri Palace tiene una boutique que fabrica zapatos a la medida, una colección de arte impresionante y, por si fuera poco, su restaurante L’Olivo, del chef ejecutivo Andrea Migliaccio, es el único con dos estrellas Michelin en Capri. 

 

4. Terme Manzi

En 1863, Luigi Manzi descubrió las propiedades curativas de las termas de Gurgitiello, y decidió crear un lujoso spa termal que ofreciera tratamientos curativos. Nobles, ejecutivos, poetas y jet-setters han probado la eficacia de sus tratamientos. El mismísimo Garibaldi estuvo aquí para sanar las heridas que sufrió en los enfrentamientos por la unificación de Italia en Aspromonte. La última remodelación del hotel fue realizada por el famoso arquitecto Cesare Longo, mezclando estilos históricos: desde los griegos y los españoles hasta los romanos y los sarracenos. 

 

5. Villa Ferida

Para hospedarse en grupo o familia, lo mejor es Villa Ferida, Praiano, una propiedad acogedora y colorida en donde el diseño moderno se funde de forma armoniosa en una atmósfera de bienestar y relajación. Tiene un baño equipado con cromoterapia y aromaterapia. 

Postales de la costa Amalfitana
Destino predilecto de los jetseteros, acantilados llenos de historia, cultura, gastronomía y también, tiendas de lujo.
Junio 25, 14
Fotografías por:

Positano

A una hora de Nápoles, y después de un viaje por estrechas carreteras que atraviesan Pompeya y el Vesubio, se encuentra Positano. También es posible llegar por el mar, desde el puerto de Nápoles, en un yate privado que permite disfrutar las vistas de la costa. El pueblito ofrece experiencias culturales e históricas, además de la posibilidad de no hacer más que tirarse a tomar sol. En 1962, Carlo Cinque, Carlino para los amigos, levantó con sus propias manos las 33 habitaciones de Il San Pietro, en Positano. Su ubicación había cautivado a Carlino desde niño. Era allí mismo donde solía jugar y decir, “aquí quiero vivir y construir un hotel”. La propiedad está distribuida entre desfiladeros rocosos con vistas deslumbrantes de la costa Amalfitana. Tienen huertos con los que se abastecen sus restaurantes, ofreciendo productos controlados y orgánicos, lo cual enriquece la calidad de sus menús. 

 

Ravello

Ravello es un destino exclusivo en las montañas de la costa Amalfitana, cuyas vistas son tal vez las más espectaculares. Pero este pueblito también es muy conocido por su festival de música clásica, el cual se lleva a cabo cada año de junio a septiembre. Las mejores vistas de la Costa Amalfitana se disfrutan en el hotel Palazzo Avino. El hotel es familiar, y la cabeza del equipo, Mariella Avino, se encarga de la dirección. Con su restaurante dos estrellas Michellin, un bar con 50 variedades de martinis, spa y alberca con vista a las montañas, y el mar como telón de fondo, el hotel es sin duda un espacio perfecto para descansar. 

 

Capri

Para llegar a la isla existen dos opciones: por agua, lo más común es hacer el recorrido en un ferry desde cualquier puerto de la costa o, si no, en un yate privado; la otra opción es por aire, en helicóptero. Capri es un destino turístico rodeado de imponentes acantilados, varias grutas y farallones. Navegando por las orillas de la isla se puede disfrutar del particular paisaje geológico. La famosa Gruta Azul es una de las atracciones turísticas más importantes de la isla, pero su popularidad viene de mucho antes, cuando el Emperador Tiberio la usaba de alberca personal. La piazzetta central de Capri está llena de exclusivas boutiques, buenos restaurantes y cafés. Si hay un lugar donde dan ganas de tener un barco propio, es sin duda Capri. Para moverse de la isla a la costa hay gran cantidad de opciones, desde ferry hasta helicóptero, pero nada es más placentero que una jornada en yate privado. Muchos de los hoteles de la zona ofrecen a sus huéspedes la posibilidad de darse el gusto y, sin duda, vale la pena.

 

Anacapri

En griego antiguo “ana” significa “arriba o encima de”. Anacapri es la parte alta de la isla, ubicada en la parte oeste, 150 metros más arriba. En el centro histórico de Anacapri se encuentra la Piazza San Nicolla, con la iglesia de San Michelle y el museo Casa Rossa, con una colección permanente que ofrece antiguos paisajes de la isla, además de tres antiguas esculturas Romanas encontradas en la Gruta Azul en 1964. El paseo obligado para los turistas es la Gruta Azul pero se pueden explorar otros rincones menos concurridos.

 

Ischia

A diferencia de Capri, Ischia tiene playas arenosas y extensas. Es mundialmente famosa por sus aguas termales, sus largas playas, por el icónico castillo Aragonese pero, sobre todo, por la calidad de sus vinos. Desde la época de los griegos, la cultura del vino ha estado en el corazón de sus habitantes, debido a su tierra volcánica, rica en minerales, la cercanía con el mar y el sol. Fueron los Romanos quienes bautizaron a la isla como “Enaria”, que significa “Tierra de vino”. En Ischia, Terme Manzi Hotel & Spa ofrece, además de aguas termales y habitaciones de lujo, uno de los restaurantes más espectaculares del área. Se trata de Il Mosaico, del chef Nino Di Costanzo. Cada plato cuenta una historia, y cenar aquí es una experiencia completa. Un postre (izquierda) puede hablar, por ejemplo, de los íconos de Nápoles, como podrían ser la basura y  Maradona. Para disfrutar al máximo, lo mejor es reservar una de sus tres mesas en plena cocina y no perderse la acción detrás de cada plato.

 

CINCO hoteles para sentirse en casa

1. Hotel Capri Tiberio Palace 

El arquitecto y decorador Giampiero Panepinto creó un ambiente ecléctico para este joven hotel: luz en terrazas, bar, alberca y restaurante, y por otro lado, oscuridad en elevadores, pasillos y cuartos. La decoración está llena de souvenirs para viajeros, con mucha atención en los colores típicos de Capri (azul, blanco, turquesa). Tienen además una colección de libros y la única boutique Taschen de la isla. El hotel tiene dos cocinas: una kosher y otra tradicional. 

 

2. Villa San Giacomo

La villa privada ocupa un edificio original de 1741 y se ubica en el distrito más antiguo de Positano: Liparlati. Ideal para los que viajan en grupos grandes. La propiedad recuerda más a un museo que a un hotel, y ofrece además una buenísima propuesta gastronómica con hermosas vistas. 

 

3. Capri Palace Hotel

Además de habitaciones para sus huéspedes, el Capri Palace tiene una boutique que fabrica zapatos a la medida, una colección de arte impresionante y, por si fuera poco, su restaurante L’Olivo, del chef ejecutivo Andrea Migliaccio, es el único con dos estrellas Michelin en Capri. 

 

4. Terme Manzi

En 1863, Luigi Manzi descubrió las propiedades curativas de las termas de Gurgitiello, y decidió crear un lujoso spa termal que ofreciera tratamientos curativos. Nobles, ejecutivos, poetas y jet-setters han probado la eficacia de sus tratamientos. El mismísimo Garibaldi estuvo aquí para sanar las heridas que sufrió en los enfrentamientos por la unificación de Italia en Aspromonte. La última remodelación del hotel fue realizada por el famoso arquitecto Cesare Longo, mezclando estilos históricos: desde los griegos y los españoles hasta los romanos y los sarracenos. 

 

5. Villa Ferida

Para hospedarse en grupo o familia, lo mejor es Villa Ferida, Praiano, una propiedad acogedora y colorida en donde el diseño moderno se funde de forma armoniosa en una atmósfera de bienestar y relajación. Tiene un baño equipado con cromoterapia y aromaterapia.