Propuestas culturales en La Merced

Propuestas culturales en La Merced
La Merced es un barrio poco explorado de la Ciudad de México que concentra una nueva ola de propuestas culturales. 
Marzo 8, 17
Fotografías por:

Decía Carlos Monsiváis —quien por cierto creció en este barrio—: “La Merced revela, en el atropellamiento y en el orden, una de sus funciones singulares. Es la depositaria (el museo, el entrecruce, el ágora) de las culturas populares de este siglo, de todo lo que se vive y se ama y se memoriza y se olvida y se teme y se frecuenta”. 

 

 

Es verdad que La Merced guarda desde las costumbres más comunes hasta las más insólitas, y es justo en ese abigarramiento donde uno encuentra estímulos para recordar por qué quiere tanto a la Ciudad de México. Y aunque uno puede recorrer este alucinante barrio sin más guía que los meros instintos, éstos son los atractivos que consideramos imperdibles en cualquier ruta. 

 

 

Tesoros arquitectónicos

La Merced es el barrio con mayor cantidad de edificios históricos en la Ciudad de México, y a pesar de que no todos se encuentran en las mejores condiciones, vale la pena visitarlos por su relevancia histórica. La parada obligatoria es, sin duda, el ex Convento de la Merced, una construcción que data del periodo virreinal y que fue demolida casi en su totalidad durante la aplicación de las Leyes de Reforma. Actualmente, sólo se conserva el claustro del convento —uno de los pocos vestigios de arte mudéjar en el Valle de México— y la anécdota de cómo el pintor mexicano Dr. Atl lo utilizó como casa y estudio durante varios años. Otros atractivos arquitectónicos en el barrio son el templo de San Pablo (que ahora funciona como auditorio del Hospital Juárez), la iglesia de la Santa Cruz y la Soledad y la plaza Juan José Baz, también conocida como “la Agüilita”.

 

 

 

 

El movimiento cultural

La ruta por La Merced continúa en Casa Talavera, un centro cultural —situado en una casona de la época Colonial— que está bajo el resguardo de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, la cual se encarga del programa de actividades del espacio que incluye talleres, conferencias y presentaciones de libros. Otra iniciativa que se ha encargado de fomentar el movimiento cultural en La Merced es ATEA (Arte/Taller/Estudio/Arquitectura), que transformó una antigua bodega del barrio en una plataforma de creación y colaboración multidisciplinaria conformada por distintos proyectos que van desde un taller de bicicletas hasta una imprenta y una zona de huerto. ATEA también cuenta con un programa de residencias para artistas nacionales e internacionales que buscan un espacio independiente de producción y de exhibición en la ciudad.