Invasión latina en el MoMA

Invasión latina en el MoMA
Pasaron 83 años para que este museo volteara al sur y le dedicara un espacio al movimiento modernista latinoamericano. 

En 1932 el MoMA organizó la Modern Architecture International Exhibition, la primera muestra de ese tipo en su historia; a la par se editó el libro The international style, que pretendía hacer una revisión global del tema.

 

Sin embargo, ninguno de los dos incluyó a América Latina, y no fue sino hasta este año que el museo rectifica la omisión con la muestra Latinoamérica en construcción: Arquitectura de 1955 a 1980.

 

“Presentaremos obras latinoamericanas anteriores a 1932 a manera de autocrítica, para dejar en claro que el movimiento modernista en Latinoamerica empezó muy temprano, principalmente en México”, explica Patricio del Real, uno de los curadores, que además descubrió que en su archivo había fotos y documentos sin registro de donación o compra, entre ellas, algunas de la construcción de la Casa O’Gorman en San Ángel.

 

“No sabemos cómo llegaron aquí. Podemos postular que Diego Rivera se las entregó al MoMA en 1930 o 1931. Tal vez en aquel entonces ya sabían de ellas, pero no hay pruebas de que las hayan excluido conscientemente”.

 

La exposición actual reúne más de 500 dibujos, maquetas, fotografías, y películas de época recolectados durante tres años, muchos de los cuales han pasado desapercibidos incluso en sus países de origen. Se propone una lectura histórica de temas comunes en ese periodo. Por ejemplo, el sector público que ofrecía vivienda y respondía a los rápidos crecimientos poblacionales en las ciudades, además del surgimiento de las ciudades universitarias.

 

“Decidimos no presentar arquitectura como países, sino tomar América Latina como un concepto estructurante, pero sin homogenizarla; lo manejamos con mucha cautela”, detalla del Real. “Colocamos el Museo de Arte de Sao Paulo de Lina Bo Bardi junto con el de Antropología en México; y aunque las fechas no necesariamente coinciden, vemos que hay ciertas fuerzas que se expresan en la región, con la singularidad de cada lugar”.

 

Figuran Costa y Niemeyer por Brasil; O’ Gorman, Pani y González de León por México; Álvarez, Williams y Testa por Argentina; y Porro y Salinas por Cuba, por mencionar algunos.

 

“Los arquitectos latinoamericanos no estaban tan desconectados de otras regiones, como se creía hasta hace algunos años, así que también quisimos retratar la exportación de su trabajo,” dice del Real. “Darnos cuenta de que la obra del mexicano, Pedro Ramírez Vázquez,  está también en la antigua Yugoslavia, India, Italia; es muy importante para romper el marco de los países, y ver que los arquitectos latinoamericanos son internacionales”, agrega.

 

MoMA. Latin America in Construction: Architecture 1955–1980

Del 29 de marzo al 19 de julio 

Invasión latina en el MoMA
Pasaron 83 años para que este museo volteara al sur y le dedicara un espacio al movimiento modernista latinoamericano. 
Marzo 25, 15
Fotografías por: Travesías

En 1932 el MoMA organizó la Modern Architecture International Exhibition, la primera muestra de ese tipo en su historia; a la par se editó el libro The international style, que pretendía hacer una revisión global del tema.

 

Sin embargo, ninguno de los dos incluyó a América Latina, y no fue sino hasta este año que el museo rectifica la omisión con la muestra Latinoamérica en construcción: Arquitectura de 1955 a 1980.

 

“Presentaremos obras latinoamericanas anteriores a 1932 a manera de autocrítica, para dejar en claro que el movimiento modernista en Latinoamerica empezó muy temprano, principalmente en México”, explica Patricio del Real, uno de los curadores, que además descubrió que en su archivo había fotos y documentos sin registro de donación o compra, entre ellas, algunas de la construcción de la Casa O’Gorman en San Ángel.

 

“No sabemos cómo llegaron aquí. Podemos postular que Diego Rivera se las entregó al MoMA en 1930 o 1931. Tal vez en aquel entonces ya sabían de ellas, pero no hay pruebas de que las hayan excluido conscientemente”.

 

La exposición actual reúne más de 500 dibujos, maquetas, fotografías, y películas de época recolectados durante tres años, muchos de los cuales han pasado desapercibidos incluso en sus países de origen. Se propone una lectura histórica de temas comunes en ese periodo. Por ejemplo, el sector público que ofrecía vivienda y respondía a los rápidos crecimientos poblacionales en las ciudades, además del surgimiento de las ciudades universitarias.

 

“Decidimos no presentar arquitectura como países, sino tomar América Latina como un concepto estructurante, pero sin homogenizarla; lo manejamos con mucha cautela”, detalla del Real. “Colocamos el Museo de Arte de Sao Paulo de Lina Bo Bardi junto con el de Antropología en México; y aunque las fechas no necesariamente coinciden, vemos que hay ciertas fuerzas que se expresan en la región, con la singularidad de cada lugar”.

 

Figuran Costa y Niemeyer por Brasil; O’ Gorman, Pani y González de León por México; Álvarez, Williams y Testa por Argentina; y Porro y Salinas por Cuba, por mencionar algunos.

 

“Los arquitectos latinoamericanos no estaban tan desconectados de otras regiones, como se creía hasta hace algunos años, así que también quisimos retratar la exportación de su trabajo,” dice del Real. “Darnos cuenta de que la obra del mexicano, Pedro Ramírez Vázquez,  está también en la antigua Yugoslavia, India, Italia; es muy importante para romper el marco de los países, y ver que los arquitectos latinoamericanos son internacionales”, agrega.

 

MoMA. Latin America in Construction: Architecture 1955–1980

Del 29 de marzo al 19 de julio