Le Case del Borgo: con todo y mamá toscana
Tal vez no lo sepan pero, dondequiera que hayan nacido, tienen una mamá toscana. Tal y como se la imaginan, esta amable mamma italiana sólo quiere que se sienten a la mesa a comer los deliciosos manjares que prepara en la cocina, según las antiguas recetas de las abuelas.
Lo anterior no es, por supuesto, una revelación sobre su vida privada, sino de un servicio inédito, el colmo de las bondades que el hotel Le Case del Borgo, ubicado entre las ciudades de Siena y Arezzo, en una de las hermosas colinas de Chianti, ofrece a sus huéspedes.
La idea se le ocurrió a la directora, Milena Anselmi, quien quiso reunir en esta pequeña aldea el lujo más exclusivo y la rústica sencillez de la vida rural italiana.
En el pasado, las estructuras de piedra que hoy hospedan a los turistas fueron casas de labranza, graneros y establos. Cuatro años de restauración, según los preceptos de la bioarquitectura, y más de 10 millones de dólares de inversión, permitieron remodelar los antiguos edificios y convertirlos en exclusivos departamentos, rústicos pero cuidados en cada detalle, para conservar el atractivo de su origen rural.
Siete casas independientes con jardín privado y siete departamentos ubicados en dos grandes casas de labranza regalan a los huéspedes la ilusión de pertenecer a estas colinas, a estos pueblos medievales, a estos bosques y a estos olivares.





























