Guía práctica de Brisbane

Guía práctica de Brisbane
Una ciudad con miles de opciones para comer y beber. Y, al tratarse de Australia, la naturaleza está en el patio trasero. 

Jardín Botánico y West End

Para empezar el día, lo mejor es rentar una bicicleta y dar un paseo por el Jardín Botánico de la Ciudad de Brisbane, que está a tan sólo cinco minutos del centro. Hay sitios de bicis en renta, o si buscas algo más especializado, algunos lugares te llevan el equipo hasta donde estés.

 

Con plantas exóticas de todas partes del mundo, este parque es ideal para pasear, disfrutar el ambiente, comer en la zona de BBQ, hacer un picnic o jugar al frisbee. El ambiente suele ser muy animado, ya que la universidad está justo al lado.

 

Por la tarde, la opción es West End, un barrio hippie —totalmente diferente a los otros suburbios de la ciudad— con mucho ambiente cultural. Lo recomendable es caminar por Boundary Street, ver las tiendas y escoger uno de los restaurantes de madera, con jardines interiores, para comer algo y contemplar la vida cotidiana de Brisbane.

 

Se recomienda ir en fin de semana, para, después de comer, alcanzar el mercado local, donde productores orgánicos de comida se mezclan con diseñadores que buscan vender sus muebles, cuadros, ropa, joyas y más, tanto vintage como artesanal.

 

Cuando llegue la hora de cenar, una opción deliciosa, donde además sirven diferentes clases de cerveza, es Brisbane Brewing Co., punto de partida para después moverse a The Bearded Lady, donde tocan todo tipo de música: desde bandas alternativas hasta DJs de cualquier parte del mundo.

 

South Bank

Desde este punto tendrás una vista privilegiada de Brisbane: parques, plantas y flores a tu alrededor; amplios paseos que cruzan de un lado al otro atravesados por una rueda de la fortuna; un templo budista; una playa artificial de arena blanca, llamada The Streets Beach, donde puedes asolearte o nadar en el río los 365 días del año; áreas verdes para descansar frente a puentes y edificios modernos, y una amplia variedad de restaurantes con una extraña fijación por la comida mexicana.

 

Por la tarde, hay que recorrer la zona cultural. Empieza por buscar un boleto para la Queensland Symphony Orchestra, que tiene una impresionante sala de conciertos dentro del Queensland Performing Arts Centre. Vale la pena visitar este foro aunque no haya función.

 

Al lado se ubican el museo de ciencias Energex Playasaurus Place y la enorme Biblioteca de Queensland, ampliada y remodelada en 2006 por los despachos Donovan Hill y Peddle Thorp Architects. A unos pasos de ahí se encuentra la Queensland Gallery of Modern Art, que siempre tiene exhibiciones interesantes.

 

Tras cruzar el Victoria Bridge, a unos 15 minutos caminando, llegarás a Jimmy’s On The Mall, un restaurante de comida tailandesa con precios accesibles. En la parte superior tiene un bar donde un guitarrista ameniza la noche. Sobre esa calle del centro se localizan las principales tiendas de marcas nacionales e internacionales, por si quieres ir de compras antes de regresar al hotel.

 

Fortitude Valey, Koala Sanctuary y Paddington

Fortitude Valey es el barrio idóneo para compras un poco más sofisticadas. La calle James St. está llena de tiendas elegantes de marcas australianas. También hay restaurantes y bares. La recomendación es desayunar en Spoon algo rápido, acompañado de un buen café, para después recorrer los aparadores con tiempo.

 

Muy cerca está Chinatown Mall, donde dos leones guardianes escoltan los aromas de la comida tradicional, pero de China.

 

El plan para la tarde es más verde: a 30 minutos del centro en camión, barco o taxi llegas a Lone Pine Koala Sanctuary, la reserva de koalas más grande y antigua del mundo. También alberga canguros, ornitorrincos, demonios de Tasmania, dingos (perros salvajes) y distintas clases de aves. El formato del zoológico te permite convivir con los animales.

 

Otro barrio que no puedes dejar de visitar es Paddington, en las colinas de Brisbane, donde las casas pintorescas son ahora escaparates de tiendas y restaurantes, entre los que se puede pasear muy a gusto por la noche. Dentro del edificio histórico The Barracks, sobre la calle Petrie Terrace, hay distintas opciones con buena comida, tiendas y un cine.

 

 

Guía práctica de Brisbane
Una ciudad con miles de opciones para comer y beber. Y, al tratarse de Australia, la naturaleza está en el patio trasero. 
Agosto 25, 15
Fotografías por: Travesías

Jardín Botánico y West End

Para empezar el día, lo mejor es rentar una bicicleta y dar un paseo por el Jardín Botánico de la Ciudad de Brisbane, que está a tan sólo cinco minutos del centro. Hay sitios de bicis en renta, o si buscas algo más especializado, algunos lugares te llevan el equipo hasta donde estés.

 

Con plantas exóticas de todas partes del mundo, este parque es ideal para pasear, disfrutar el ambiente, comer en la zona de BBQ, hacer un picnic o jugar al frisbee. El ambiente suele ser muy animado, ya que la universidad está justo al lado.

 

Por la tarde, la opción es West End, un barrio hippie —totalmente diferente a los otros suburbios de la ciudad— con mucho ambiente cultural. Lo recomendable es caminar por Boundary Street, ver las tiendas y escoger uno de los restaurantes de madera, con jardines interiores, para comer algo y contemplar la vida cotidiana de Brisbane.

 

Se recomienda ir en fin de semana, para, después de comer, alcanzar el mercado local, donde productores orgánicos de comida se mezclan con diseñadores que buscan vender sus muebles, cuadros, ropa, joyas y más, tanto vintage como artesanal.

 

Cuando llegue la hora de cenar, una opción deliciosa, donde además sirven diferentes clases de cerveza, es Brisbane Brewing Co., punto de partida para después moverse a The Bearded Lady, donde tocan todo tipo de música: desde bandas alternativas hasta DJs de cualquier parte del mundo.

 

South Bank

Desde este punto tendrás una vista privilegiada de Brisbane: parques, plantas y flores a tu alrededor; amplios paseos que cruzan de un lado al otro atravesados por una rueda de la fortuna; un templo budista; una playa artificial de arena blanca, llamada The Streets Beach, donde puedes asolearte o nadar en el río los 365 días del año; áreas verdes para descansar frente a puentes y edificios modernos, y una amplia variedad de restaurantes con una extraña fijación por la comida mexicana.

 

Por la tarde, hay que recorrer la zona cultural. Empieza por buscar un boleto para la Queensland Symphony Orchestra, que tiene una impresionante sala de conciertos dentro del Queensland Performing Arts Centre. Vale la pena visitar este foro aunque no haya función.

 

Al lado se ubican el museo de ciencias Energex Playasaurus Place y la enorme Biblioteca de Queensland, ampliada y remodelada en 2006 por los despachos Donovan Hill y Peddle Thorp Architects. A unos pasos de ahí se encuentra la Queensland Gallery of Modern Art, que siempre tiene exhibiciones interesantes.

 

Tras cruzar el Victoria Bridge, a unos 15 minutos caminando, llegarás a Jimmy’s On The Mall, un restaurante de comida tailandesa con precios accesibles. En la parte superior tiene un bar donde un guitarrista ameniza la noche. Sobre esa calle del centro se localizan las principales tiendas de marcas nacionales e internacionales, por si quieres ir de compras antes de regresar al hotel.

 

Fortitude Valey, Koala Sanctuary y Paddington

Fortitude Valey es el barrio idóneo para compras un poco más sofisticadas. La calle James St. está llena de tiendas elegantes de marcas australianas. También hay restaurantes y bares. La recomendación es desayunar en Spoon algo rápido, acompañado de un buen café, para después recorrer los aparadores con tiempo.

 

Muy cerca está Chinatown Mall, donde dos leones guardianes escoltan los aromas de la comida tradicional, pero de China.

 

El plan para la tarde es más verde: a 30 minutos del centro en camión, barco o taxi llegas a Lone Pine Koala Sanctuary, la reserva de koalas más grande y antigua del mundo. También alberga canguros, ornitorrincos, demonios de Tasmania, dingos (perros salvajes) y distintas clases de aves. El formato del zoológico te permite convivir con los animales.

 

Otro barrio que no puedes dejar de visitar es Paddington, en las colinas de Brisbane, donde las casas pintorescas son ahora escaparates de tiendas y restaurantes, entre los que se puede pasear muy a gusto por la noche. Dentro del edificio histórico The Barracks, sobre la calle Petrie Terrace, hay distintas opciones con buena comida, tiendas y un cine.