Amsterdam y todos sus ángulos

Amsterdam y todos sus ángulos
Al llegar a la capital holandesa, me comentaron que la mejor forma de conocerla era primero en bote, luego en bicicleta y finalmente a pie. Esto fue lo que encontré en una de las ciudades más hermosas que he visitado.
Noviembre 4, 16
Fotografías por: Common Domain

Inicié el día con una actividad imperdible para alguien que visita Ámsterdam por primera vez, el paseo en bote por sus canales. Lo mejor es comprar un par de cosas para comer mientras disfrutas del paseo y admiras la arquitectura tan peculiar de la ciudad —pueden ser algunos quesos o las famosas bitterballen—. Durante el recorrido aprovecha para hacer escala en lugares icónicos como la Plaza Dam, la Estación Central y el Museo Van Gogh.   

 

Ámsterdam es perfecto para ciclistas, así que no perdí la oportunidad de subirme a una para rodar por "Las Nueve Calles" —Negen Straatjes, en holandés—, un pequeño barrio comercial que se extiende entre las calles Leidsestraat y Raadhuisstraat, y está atravesado por tramos de los cuatro canales más importantes de Ámsterdam: Herengracht, Keizersgracht, Prinsengracht y Singel.

 

 

Por la tarde cambié las ruedas por una caminata en Vondelpark, espacio perfecto para hacer un picnic y encontrar gente de todo el mundo descansando en sus casi 50 hectáreas. Otro parque que recomiendo es Westerpark, ya sea para correr por la mañana o comer en cualquiera de sus restaurantes por la tarde. Si ninguno te convence, puedes cruzar el río para llegar al Café Amsterdam, que además de ser un espacio muy lindo ofrece las mejores croquetas Vitervalen.

 

Muy cerca de ahí, encontré dos lugares que llamaron mi atención. El primero es People´s Avenue, una tienda de ropa con propuestas de diseñadores jóvenes alemanes. El segundo es Windketel, un hotel muy simpático de una sola habitación, en forma de quiosco. Pero ojo, si quieres dormir ahí tienes que reservar con al menos seis meses de anticipación.

 

Antes de cenar hice una pausa en Wijs West, una tienda para niños que también es un cafecito muy agradable.

 

Por la noche visité RED, un restaurante muy rico y de gran ambiente en donde recomiendo pedir la langosta, es espectacular. Y como no podía irme sin probar una buena cerveza, terminé en Brouwerij 't IJ, una cervecería con las mejores etiquetas artesanales, que además está ubicada en un antiguo molino de viento. Sin duda una gran forma de despedirme de esta gran ciudad a la que espero volver pronto.