Por los gigantes del océano

Por los gigantes del océano
Los Rolex Awards for Enterprise 2016 celebraron  su cuadragésimo aniversario reconociendo proyectos que han transformado a comunidades para generar un impacto profundo en la sociedad.      
Febrero 10, 17
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Los Rolex Awards for Enterprise 2016 celebraron  su cuadragésimo aniversario reconociendo proyectos que han transformado a comunidades para generar un impacto profundo en la sociedad.  

 

 

Para mejorar el mundo, primero hay que conocerlo a fondo. Cualquier persona es capaz de hacer un cambio, pero hay quienes a pesar de las crisis lo están logrando. La bióloga marina Kerstin Forsberg es una de las galardonadas de los Rolex Awards for Enterprise 2016 por su proyecto que promueve la protección y apreciación de las mantarrayas gigantes en Perú.

 

 

 

 

Desde niña ha sido una apasionada del mar, Kerstin tuvo su primer acercamiento marino con tortugas, lo que le ayudó a darse cuenta de que la sociedad estaba interesada en ayudar. Al entender la importancia del océano y de lo amenazado que está, fundó su propia organización sin fines de lucro, llamada Planeta Océano, la cual trabaja para conservar los ambientes marinos en Perú. 

 

 

¿Por qué las mantarrayas? Estas criaturas majestuosas estaban totalmente abandonadas, no había ninguna ley que las protegiera. “Son un potencial turístico que estaba perdiendo el país”, comentó la bióloga. Se generan cerca de 140 millones de dólares anualmente gracias al ecoturismo en otros lados del mundo. Una cifra importante que logró que el gobierno peruano aceptara la propuesta de Kerstin para proteger a las mantas. En 2015, una manta gigante de 900 kilos fue capturada y se convirtió en un fenómeno mediático, vista por los periódicos como si fuera un monstruo, sin realmente saber que son animales extremadamente vulnerables. Las mantarrayas son clasificadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (uicn) como una especie con alto riesgo de extinción. 

 

 

 

 

Las mantarrayas son capturadas por su carne, y es importante cambiar la manera en que se percibe a estos grandes del océano. Lo que Kirsten ha logrado con este proyecto es que los cazadores ahora son embajadores, y los mismos turistas se han convertido en científicos ciudadanos que reciben y colectan nueva información. De hecho, Planeta Océano se ha acercado a las escuelas, y esto ha dado pie a que tanto niños como adultos se involucren.“Se debe incorporar la educación marina de una forma divertida y que empodere, y eso a los niños los hace involucrarse más”. Se hacen marchas callejeras con los estudiantes disfrazados de mantarrayas cantando “no te pases de la raya cuidemos a la mantarraya”.  

 

 

 

 

El Premio Rolex permitirá a Kerstin llevar su proyecto a otro nivel, a fortalecer a las comunidades, a que más pescadores se sumen a esta labor, a crear monitoreos ecológicos y asegurarse de establecer un proceso legal para un turismo positivo.