A,B,C...Safari

A,B,C...Safari
Una escuela en la reserva de Grumeti para educar a los niños de las comunidades locales sobre el medio ambiente. 

En las planicies del Serengeti, en la reserva Grumeti, tres lodges de Singita reciben con todo lujo a los viajeros. Vienen a ver a los famosos integrantes del “big five” y a convertirse en exploradores por las tierras de Tanzania. Pero no todo es un juego en esta reserva. En busca de transformar esa imagen en la que los safaris están totalmente desconectados de la comunidad, aquí crearon un Centro de Educación Ambiental que va dirigido a los jóvenes de las comunidades aledañas. Durante los seis días que dura el programa, los chicos se mudan a la escuela donde aprenden sobre manejo de tierra, vegetación y agua, además de temas de protección de animales salvajes. La idea es que aprendan y transmitan estos conocimientos para que sean ellos mismos los primeros en defender y proteger la naturaleza en la reserva. 

Luke Bailes, ceo de Singita Game Reserves dice: “nuestro objetivo principal en Singita Grumeti es la sustentabilidad, sentimos que las áreas con vida salvaje estarán cada vez más y más amenazadas, y eso nos hace sentir una gran responsabilidad para asegurar su permanencia a largo plazo. Singita se trata de un balance: las comunidades locales tienen que apoyar lo que hacemos, tienen que proteger la vida salvaje, y si eso sucede, los turistas vendrán como una consecuencia de eso”. El programa, que comenzó a funcionar en 2009, ha sido muy exitoso entre los miembros de la comunidad. En sus otras reservas en Sudáfrica y Zimbabwe, el grupo ha puesto en marcha programas de lectura, cocina, conservación y sustentabilidad. Los viajeros que visiten Sasakwa, Sabora o Faru Faru, dentro de la reserva Grumeti, pueden conocer de cerca este programa y apoyar este proyecto con donaciones.

A,B,C...Safari
Una escuela en la reserva de Grumeti para educar a los niños de las comunidades locales sobre el medio ambiente. 
Julio 17, 14
Fotografías por:

En las planicies del Serengeti, en la reserva Grumeti, tres lodges de Singita reciben con todo lujo a los viajeros. Vienen a ver a los famosos integrantes del “big five” y a convertirse en exploradores por las tierras de Tanzania. Pero no todo es un juego en esta reserva. En busca de transformar esa imagen en la que los safaris están totalmente desconectados de la comunidad, aquí crearon un Centro de Educación Ambiental que va dirigido a los jóvenes de las comunidades aledañas. Durante los seis días que dura el programa, los chicos se mudan a la escuela donde aprenden sobre manejo de tierra, vegetación y agua, además de temas de protección de animales salvajes. La idea es que aprendan y transmitan estos conocimientos para que sean ellos mismos los primeros en defender y proteger la naturaleza en la reserva. 

Luke Bailes, ceo de Singita Game Reserves dice: “nuestro objetivo principal en Singita Grumeti es la sustentabilidad, sentimos que las áreas con vida salvaje estarán cada vez más y más amenazadas, y eso nos hace sentir una gran responsabilidad para asegurar su permanencia a largo plazo. Singita se trata de un balance: las comunidades locales tienen que apoyar lo que hacemos, tienen que proteger la vida salvaje, y si eso sucede, los turistas vendrán como una consecuencia de eso”. El programa, que comenzó a funcionar en 2009, ha sido muy exitoso entre los miembros de la comunidad. En sus otras reservas en Sudáfrica y Zimbabwe, el grupo ha puesto en marcha programas de lectura, cocina, conservación y sustentabilidad. Los viajeros que visiten Sasakwa, Sabora o Faru Faru, dentro de la reserva Grumeti, pueden conocer de cerca este programa y apoyar este proyecto con donaciones.