3 días en crucero por Myanmar

3 días en crucero por Myanmar
Belmond fue pionera en ofrecer cruceros fluviales cortos por Myanmar, y lo hizo con naves de lujo que surcan las aguas del río Irawadi, entre Mandalay y Bagan.
Septiembre 1, 16
Fotografías por: Cortesía Belmond

La ruta que lleva de Mandalay a Bagan, en Myanmar, toma sólo tres o cuatro días, y lo ideal es organizarla en un recorrido que incluya un par de noches en Rangún, la antigua capital, para dejar que la cultura de este país te seduzca, y tener tiempo para conocer la impactante pagoda Shwedagon. También existe la posibilidad de añadir una escapada al lago Inle.


Mi experiencia con el navío Belmond Road to Mandalay es la de un viaje tranquilo y relajante, donde el paisaje de las riberas conquista lentamente con una suave cadencia. A lo lejos: arrozales, selva, pequeños pueblos y muchos templos que con sus colores azafrán y granate salpican el horizonte de color.


Pero el trayecto no es sólo de vistas espectaculares, también te adentra en la historia del país. Conoces cómo viven en los monasterios y colaboras con la comunidad local a las siete de la mañana, cuando la tripulación del Belmond Road to Mandalay prepara un donativo en forma de arroz y vegetales con curry para que los monjes y los novicios coman ese día. La vida religiosa es parte fundamental de la cultura birmana y también de este viaje.

 

 

 


El médico del barco, Dr. Hla Tun, atiende en su tiempo libre una clínica gratuita en la que recibe a los habitantes de la aldea Taung Be. A ella acuden pacientes que han recorrido largas distancias (otra razón para admirar la labor de la naviera en Myanmar).


Navegamos por el río Irawadi, el más largo de Myanmar, que fluye de norte a sur desde su nacimiento en el Himalaya hasta desembocar en el mar de Andamán. De su caudal dependen los arrozales, la pesca artesanal y los principales medios de subsistencia para la población.


El afluente sigue una ruta entre Mandalay, segunda ciudad del país, y Bagan, famosa por sus llanuras con sembradíos. Mandalay, que es un importante centro espiritual budista, es el hogar de miles de monjes y tiene más de 2500 imágenes de Buda –en su mayoría talladas en alabastro extraído de las colinas Saygin, cerca de Madaya. La antigua capital de Bagan, ahora Patrimonio Mundial, resguarda alrededor de tres mil pagodas, templos y esculturas de Buda, incluido el que está reclinado, considerado el más grande del mundo. Realmente impresionante.

 

 

 


El crucero fluvial de Belmond es perfecto para alejarse del mundanal ruido. Uno puede simplemente observar el paisaje con una refrescante bebida en la mano, o bien optar por ir a su pequeño pero coqueto spa. Otra opción es tomar parte en alguna de las charlas culturales que prepara la tripulación. En ellas aprendes qué es la thanaka –aquella pintura blanca con la que las mujeres se decoran la cara y se protegen del sol– y cómo se ponen el longyi –la falda que utiliza la mayoría de los hombres en la región.


No podemos olvidar la parte gastronómica del paseo, que está muy bien cuidada. Las chefs tailandesas preparan un exquisito buffet que combina comida local con internacional.
Sin duda, es uno de los viajes más enriquecedores de mi vida, no sólo fuimos para hacer fotos y contarlo, sino para aprender y compartir lo vivido.


belmond.com

 

 

 

 

Guía práctica:
 
• Los mexicanos deben tramitar una visa online para ingresar al país.

• Emirates, Korean Air y Japan Airlines ofrecen vuelos desde Los Ángeles, Seúl y Tokio.

• Los recorridos del crucero Road to Mandalay parten de Mandalay hacia Bagan. Tienen una duración de tres días, pero puede hacerse el circuito completo en siete. belmond.com

• Hay excursiones que incluyen viajes en aerostático sobre los templos de Bagan.