El Kursaal, una pieza monumental

El Kursaal, una pieza monumental
En San Sebastián se encuentra el edificio Kursaal, del arquitecto Rafael Moneo. Pieza monumental pero respetuosa con el paisaje
Diciembre 12, 16
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Cuando el arquitecto Rafael Moneo recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2012, destacó en su discurso la importancia de entender la forma de todo cuanto nos rodea, principio que había guiado sus construcciones hasta entonces.

 

 

 

 

Unos años antes, en 1996, Moneo recibió el Premio Pritzker, comúnmente designado como “el Nobel de la arquitectura”. Estos dos reconocimientos dan prueba de la relevancia de su trabajo en el mundo de la arquitectura.

 

En sus inicios trabajó con el arquitecto Jørn Utzon, famoso por diseñar la cúpula de la ópera de Sydney. Moneo, quien fue discípulo de Francisco Javier Sáenz de Oiza, autor de las Torres Blancas en Madrid, a la par de desenvolverse como arquitecto, con construcciones como el edificio Urumea en San Sebastián y el Ayuntamiento de Logroño,  ha desarrollado una carrera académica —ingresó a la Academia, primero en Madrid y luego en Barcelona, pasando por Suiza y Harvard— y sus aportes en este campo no son escasos.

 

Entender la forma de cuanto nos rodea. Este principio, presente en su obra, es notable en el edificio Kursaal. Alrededor de él, los montes vascos Ulia y Urgull; enfrente, al lado, con mayor presencia: el mar Cantábrico. El edificio, que bien puede ser descomunal, es insignificante en comparación con sus alrededores: los montes, el mar. Kursaal no es sino una piedra, quizá luminosa, quizá modernista, pero parte del paisaje al fin. Cuadra con San Sebastián, puerto rocoso, destino playero, vasco. En una punta de la ciudad, Moneo; en la otra, Chillida Leku y sus peines de viento. 

 

Al Kursaal, la obra más galardonada de un arquitecto, también se le conoce como “dos rocas varadas”, por su forma y por cómo encaja. Construido entre 1990 y 1999 contiene varios auditorios, un restaurante, estacionamiento, escenarios y sala de conciertos. Hecho de estructuras metálicas y vidrio translúcido sobre una plataforma de piedra, destacan las rampas —subterráneamente se conectan los dos cuadros—, las escaleras y las vistas que tiene hacia la playa y a la montaña.

 

Festival de cine de San Sebastián

 

Entre los muchos espectáculos que se llevan a cabo en el palacio Kursaal está el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Por aquí han desfilado críticos, directores y actores de talla internacional, como Roberto Benigni, Viggo Mortensen, Cronenberg, Almodóvar y Woody Allen, entre otros... Durante la temporada de ópera se han presentado grandes tenores y famosas orquestas.

 

 

Moneo, un arquitecto que ha cambiado la imagen de España sin cerrarle los ojos a la historia, deja con el Kursaal una huella en San Sebastián, al tiempo que lleva a la práctica sus principios teóricos. Lugar donde desemboca el río Urumea, el Kursaal dialoga constantemente con la bahía.