En Galápagos la naturaleza se ha encargado de experimentar con la vida salvaje, ya que su aislamiento geográfico le permite, desde hace millones de años, crear el ambiente perfecto para reproducir especies únicas.
La nueva tendencia en los safaris es el plan old school, es decir, acampar en la naturaleza salvaje; por ejemplo, con Ralph Bousfield, uno de los mejores guías de África.